El Gobierno español ha dado a conocer un ambicioso proyecto de inversión destinado a transformar el Valle de los Caídos, que a partir de ahora llevará el nombre de Valle de Cuelgamuros. Con una dotación de 30 millones de euros, la iniciativa busca redefinir este emblemático lugar, marcado por su controversia y su legado histórico del franquismo, para convertirlo en un espacio de memoria y reflexión.
Dentro de este presupuesto, se asignarán 4 millones de euros para un concurso de ideas y la elaboración del proyecto, mientras que los 26 millones restantes estarán destinados a la resignificación del lugar, la museografía y la edificación de un museo o centro de interpretación que se ubicará en la explanada de acceso a la basílica.
Los organismos ministeriales, en particular el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana y el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, subrayan la importancia de adoptar un enfoque multidisciplinar en este proceso. La idea es reinterpretar el monumental complejo de una manera que resuene con los valores constitucionales de España, brindando una visión plural e inclusiva. Para ello, se llevará a cabo un concurso internacional que permitirá la participación de equipos de expertos en diversas áreas, como la arquitectura, historia, paisajismo y museografía. Este formato garantiza la anonimato de los concursantes y promueve una diversidad de propuestas.
Asimismo, un jurado independiente evaluará las propuestas y contará con la representación de un delegado de la Iglesia, dada la relevancia del lugar como monumento nacional y religioso. Este hecho resalta el esfuerzo del Gobierno por establecer un diálogo abierto con todas las partes involucradas, incluyendo al Arzobispado de Madrid, que ha llegado a un acuerdo para permitir la resignificación dentro de los espacios de culto de la basílica.
El proceso de selección se estructura en dos fases. La primera consistirá en elegir a diez finalistas, de entre los cuales se seleccionará al ganador en septiembre de 2025, quien recibirá un premio de 60.500 euros como anticipo de sus honorarios finales. Este esfuerzo no solo tiene el propósito de proporcionar un nuevo significado a Cuelgamuros, sino también de fomentar un entorno de encuentro y actividad, con referencias a experiencias internacionales de conflicto y reconciliación.
Paralelamente, las autoridades han comenzado a llevar a cabo exhumaciones en el Valle, enfrentándose a las complejidades técnicas y éticas relacionadas con el tratamiento de más de 33.000 restos inhumados, muchos de ellos víctimas de la Guerra Civil Española. Este proceso representa solo uno de los primeros pasos hacia la completa redefinición del Valle de Cuelgamuros, en busca de un equilibrio entre el respeto por el pasado y el anhelo de una sociedad más inclusiva y consciente de su historia.