En los últimos tiempos, una deliciosa tendencia ha conquistado a los entusiastas de la repostería: el pound cake de queso crema. Este bizcocho, conocido por su densidad y riqueza de sabor, se ha reinventado mediante un método de cocción poco convencional que involucra el uso de un horno frío. Tanto reposteros aficionados como profesionales están experimentando con esta técnica para conseguir nuevas texturas y sabores.
El pound cake, con su origen en la repostería anglosajona, ha sido transformado con la inclusión del queso crema, lo que añade cremosidad y sabor distintivos. La clave de esta versión innovadora reside en el manejo de la temperatura del horno. En lugar de precalentar, el bizcocho se introduce en un horno sin calentar, lo que garantiza una cocción uniforme y gradual. Este proceso no solo mantiene el interior húmedo, sino que también desarrolla una corteza perfecta.
La preparación de este cake es simple pero efectiva, combinando mantequilla, queso crema, azúcar y huevos para lograr una textura suave y aireada. La harina y un toque de esencia de vainilla completan la mezcla, a la que algunos reposteros suman ralladuras cítricas para un contraste de sabores.
La fiebre por el pound cake de queso crema se ha extendido a blogs y redes sociales, donde abundan recetas y tutoriales. Los reposteros destacan lo placentero de hornear con el método del horno frío, ya que elimina el estrés de calcular tiempos exactos de cocción a altas temperaturas.
Sin embargo, la técnica no está libre de desafíos. Es crucial ajustar el tiempo de cocción, que normalmente varía entre 70 y 90 minutos, dependiendo del horno y el molde utilizados. La paciencia es esencial para lograr un resultado que valga la espera.
El pound cake de queso crema se está convirtiendo en un elemento básico en reuniones familiares y celebraciones. Perfecto tanto para desayunos especiales como para un postre, este bizcocho renovado ofrece un toque de felicidad en cada bocado, revitalizando un clásico para el placer de nuevas generaciones.








