En medio del competitivo mundo televisivo español, Toñi Moreno, la presentadora gaditana de 52 años, se ha posicionado en lo más alto de la pirámide televisiva gracias a su programa en Canal Sur. A contracorriente de los que alguna vez consideraron su carrera en un declive irreversible, Moreno ha demostrado que el éxito no está necesariamente relegado a las plataformas nacionales o a rostros juveniles recién emergidos. Con «Hoy en día», su magacín matutino, logró alcanzar el pasado 5 de febrero de 2026 un impresionante 24,4% de cuota de pantalla, cifras que eclipsan a los titanes televisivos en horario similar.
Esta victoria no solo marca un hito en su trayectoria sino que refleja la renovación de Canal Sur, cerrando enero de 2026 como uno de sus mejores meses en casi una década, con un share del 9,1% y atrayendo a más de 1,6 millones de espectadores diarios. El viaje de Moreno hasta este punto, sin embargo, ha estado plagado de desafíos. Tras un periodo de fracasos en TVE entre 2013 y 2015, y la consecuente etiqueta de «la cara del fracaso», Moreno se vio enfrentada a puertas cerradas, tanto en su hogar andaluz de Canal Sur como a nivel nacional.
La lucha de Moreno por reivindicarse ha sido ardua. Madre soltera de Lola, nacida en enero de 2020, ella ha sobrevivido a tiempos en los que los contratos estables eran un lujo, incluso llegando al extremo de autofinanciar sus proyectos televisivos. Su vuelta a Canal Sur en octubre de 2023 con «Hoy en día» representó una segunda oportunidad que pocos veían fructífera. Pero Moreno, contra todo pronóstico, revitalizó su carrera y el formato matutino del canal.
Alejada del bullicio mediático madrileño, Moreno ha priorizado su estabilidad familiar en Málaga, criando a su hija Lola en un entorno alejado del glamour pero cargado de amor y dedicación. Su participación en la vida cultural andaluza, como su emotiva aparición en la romería de la Virgen de la Victoria, subraya su conexión profunda con la comunidad que la ha respaldado en su resurgimiento.
Las interrogantes sobre su retorno a cadenas nacionales surgen naturalmente, especialmente dadas sus recientes hazañas televisivas. Sin embargo, Moreno ha dejado claro que, por ahora, su hogar está en Andalucía, donde puede balancear su vida laboral y personal sin sacrificar uno por el otro. Su trayectoria remarca un cambio de paradigma en la televisión española, demostrando que la experiencia y la perseverancia pueden, eventualmente, triunfar sobre los estereotipos y las barreras etarias o geográficas.
En esta era de cambios rápidos y apuestas por lo nuevo, la historia de Toñi Moreno se erige como un recordatorio de que, a veces, las verdaderas joyas están esperando ser redescubiertas en nuestros propios patios traseros. Canal Sur y Moreno se embarcan ahora hacia 2027 con renovadas esperanzas y planes, mientras que las grandes cadenas están quizás reconsiderando lo que significa realmente captar y retener audiencias en un panorama televisivo en constante evolución.








