Unay Illán, talento de 12 años con la selección de fútbol sala de CLM

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Unay Illán, un joven talento de 12 años originario de Puertollano, ha sorprendido a muchos en el mundo del fútbol sala. A pesar de llevar apenas tres años practicando, su dedicación y habilidades lo han llevado a ser convocado por la selección sub-12 masculina de Castilla-La Mancha para competir en el campeonato nacional de selecciones autonómicas. Unay actualmente juega en el Calvo Sotelo Puertollano y se entrena también en las Escuelas Deportivas Municipales de su localidad, donde combina su pasión por el fútbol sala con el fútbol 11.

Desde su primer contacto con el fútbol sala, que se dio casi por casualidad durante un torneo amistoso, Unay ha mostrado que posee un talento especial. En su primer año, participó en la fase provincial y pronto se unió a la selección regional para representar a Castilla-La Mancha a nivel nacional. Este tipo de experiencias son significativas en el contexto del deporte escolar en la región, que tiene una fuerte tradición de identificar y cultivar nuevos talentos.

Unay destaca por su habilidad como jugador zurdo, una habilidad que comparte con su padre, Dani. Su autoconfianza es palpable cuando habla sobre sus puntos fuertes: “Soy rápido, tengo buen golpeo, se me da bien regatear, hacer amagues y dar pases en profundidad”. Su estilo de juego se adapta perfectamente a espacios reducidos, lo que lo convierte en una amenaza tanto con la pelota en los pies como cuando no la tiene. Con solo 12 años, su meta es clara: “Mi sueño es ser futbolista, es por lo que trabajo a diario”.

La experiencia de competir en el campeonato nacional ha sido, para Unay, “inolvidable”. Ha forjado nuevas amistades, ha disfrutado de cada momento y ha aprendido grandes lecciones a lo largo del camino. Representar a su comunidad frente a otros equipos es un hito que, sin duda, lo marcará tanto en el ámbito deportivo como en su crecimiento personal. La ciudad de Puertollano, que también se destaca por su apoyo a la formación y el talento joven en otras áreas como la cultura, ve en Unay una nueva promesa en el ámbito deportivo.

A pesar de su éxito, la familia Illán mantiene los pies en la tierra, priorizando los valores sobre los resultados. Dani, su padre, enfatiza la importancia del trabajo diario y la humildad: saber que el esfuerzo constante es la clave para el éxito en el deporte. Así, Unay equilibra la exigencia del fútbol competitivo con la alegría de ser un niño de su edad.

El futuro de Unay es incierto, pero sus logros hasta ahora y su dedicación sugieren que podría ser un nombre a seguir en el mundo del fútbol sala, y quizás más allá, en los años venideros. La comunidad de Puertollano ya celebra a este joven que ha demostrado que, con esfuerzo y pasión, se pueden alcanzar grandes metas en el deporte.

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