El mercado de vehículos de ocasión en España enfrenta un serio reto: la creciente desconfianza de los consumidores. Según una encuesta reciente, el 34% de los compradores ha sido víctima de algún tipo de estafa al adquirir vehículos de segunda mano. Las artimañas van desde la presentación de informes falsos, alteración del kilometraje y omisión de daños menores, afectando a un 19% de los encuestados, hasta fraudes más graves como anuncios engañosos o la venta de coches robados, que afectan al 15%.
La preocupación entre los compradores es significativa. Un 55% reconoce estar muy preocupado ante la posibilidad de ser estafado, y un 30% adicional se siente «algo preocupado». En total, el 85% de los encuestados muestra algún grado de inquietud, dejando a solo un 15% comprando con tranquilidad.
En respuesta, los consumidores han adoptado un enfoque más cauteloso. El 90% planea verificar el historial del vehículo antes de comprarlo. De estos, un 75% considera que revisar esta información es muy probable, destacando la importancia de la matriculación y el certificado de propiedad, mientras que solo el 10% ve poco probable realizar estas comprobaciones.
Francisco Rudilla, de CARFAX, resalta la importancia de la información para una decisión de compra segura. Afirma que los compradores son cada vez más conscientes de los riesgos del mercado de vehículos usados y la necesidad de informarse previamente. Según Rudilla, la transparencia es crucial para recuperar la confianza.
Estos datos evidencian la necesidad urgente de fomentar un mercado más seguro y transparente. Acceder a un historial fiable de los vehículos es esencial para proteger a los consumidores y fomentar un entorno más justo en el mercado de segunda mano. Esto no solo resguarda a los compradores, sino que también fortalece la confianza en el sector, promoviendo un comercio más equilibrado para todos los involucrados.








