Con la llegada de la primavera, la idea de transformar los espacios exteriores en refugios de confort y belleza gana más fuerza. Las terrazas, en particular, son protagonistas de esta búsqueda de renovación, y en los últimos años, las tendencias en diseño exterior han cobrado especial relevancia. Una de las más atractivas es la decoración de terrazas pequeñas con pérgolas al estilo escandinavo, que se distingue por su estética sobria y su alto nivel de funcionalidad.
El estilo escandinavo, con su enfoque en la serenidad visual y la conexión con la naturaleza, se adapta perfectamente a las dimensiones reducidas de muchas terrazas. Sus principios básicos —luminosidad, simplicidad y funcionalidad— permiten maximizar el potencial de estos espacios al aire libre. Un aspecto fundamental en esta transformación es la elección de una paleta de colores neutros, predominando los blancos, grises y tonos beige. Estos colores no solo amplían visualmente el espacio, sino que también crean un ambiente de tranquilidad ideal para relajarse.
La pérgola, con su estructura sencilla, se convierte en el eje central del diseño. Al adornarse con tejidos ligeros como lino o algodón en tonos claros, ofrece resguardo del sol mientras añade un toque acogedor. Además, la incorporación de luces cálidas, como guirnaldas LED, no solo ilumina el lugar, sino que genera una atmósfera mágica en las noches serenas.
El mobiliario es otro aspecto clave en este enfoque decorativo. Optar por piezas de madera clara y con un diseño minimalista mantiene el espacio aireado y ordenado. Muebles modulares son una elección versátil, que se adaptan fácilmente a diversas ocasiones y necesidades. La inclusión de cojines confeccionados en tejidos naturales y suaves refuerza la comodidad y elegancia del entorno.
Las plantas son un componente esencial en la decoración escandinava, proporcionando no solo un toque de verdor, sino también funcionalidad. Macetas con hierbas aromáticas como el romero o el tomillo añaden frescura y pueden ser un recurso útil en la cocina. Asimismo, las plantas de interior resistentes, como los helechos y las suculentas, ayudan a crear una atmósfera natural y relajante.
El éxito del estilo escandinavo radica en su simplicidad y su enfoque en la funcionalidad. Evitar la saturación decorativa y seleccionar cuidadosamente cada elemento son claves para transformar una terraza pequeña con pérgola en un refugio encantador. Siguiendo estas pautas, es posible crear un espacio de paz y armonía, listo para ser disfrutado durante todas las estaciones.








