En la década de los 90, Minerva Piquero era el rostro familiar que toda España esperaba ver al sintonizar el pronóstico del tiempo en sus televisores. Su calidez y carisma la catapultaron a un estatus icónico en la pantalla chica, un lugar raramente ocupado por mujeres en aquel entonces. Sin embargo, tras las cámaras, Minerva luchaba con síntomas que la dejaban exhausta y confundida: fatiga extrema, caída del cabello y un aumento de peso que parecía desafiar toda lógica dietética.
El diagnóstico de hipotiroidismo tomó años en concretarse, una condición endocrina que afecta al metabolismo y que Minerva comparte con cerca de 1 de cada 10 españoles. Este desbalance hormonal transformó su vida entre 2015 y 2019, periodo en el que su peso se incrementó en más de 20 kilos, lanzándola al cruel escrutinio público y forzándola al retiro televisivo. Hoy, en 2026, Minerva Piquero ha renacido de las cenizas de aquellos días oscuros como directora de comunicación en Sygris, una empresa farmacéutica global, convirtiéndose en un faro de resiliencia.
El hipotiroidismo, esa invisible batalla que Minerva enfrentó, ralentiza el metabolismo debido a una producción deficiente de hormonas tiroideas, con síntomas que van desde el aumento inexplicable del peso y la depresión hasta la caída del cabello. Afecta a más de 4,5 millones de personas solo en España, mostrando una prevalencia significativamente más alta en mujeres. La lucha de Minerva incluyó no solo adaptarse a un tratamiento de por vida con levotiroxina sino también sobrellevar las secuelas emocionales de los cambios físicos y el desajuste hormonal, que le robaban incluso las fuerzas para levantarse de la cama.
La reaparición televisiva de Minerva en 2019 marcó un crítico punto de inflexión. Al mostrarse ante el público después de un largo retiro, los cambios en su apariencia física detonaron una bomba de reacciones despiadadas en redes sociales. Este episodio no solo puso el foco en su lucha personal sino que también evidenció el doble rasero con el que se mide el envejecimiento y los cambios físicos en hombres y mujeres en la esfera pública.
Minerva Piquero eligió reconstruir su vida lejos del implacable juicio mediático, abogando por la salud y la autenticidad sobre la fama y la exposición. Su viaje, más allá de las adversidades físicas y emocionales, ha inspirado conversaciones necesarias sobre la salud mental y el body shaming, destacando la urgencia de abordar estas cuestiones en una industria largamente indiferente. En 2026, la historia de Minerva resuena aún más fuerte, sirviendo como testimonio de valentía, dignidad y transformación personal.








