El BM Caserío se prepara para afrontar su segundo partido consecutivo fuera de casa, después de haber sufrido una derrota en el reciente derbi regional contra el BM Cuenca. A pesar de la dificultad de enfrentarse a equipos que luchan por mantener su categoría en Asobal, el conjunto de Ciudad Real está decidido a aprender de estas experiencias en su primer año en la máxima división del balonmano español.
Su próximo rival será el Puente Genil, un equipo que se encuentra en una situación crítica y necesita urgentemente sumar puntos en su propia cancha. Esta situación convierte el encuentro en una prueba vital para el BM Caserío, que se enfrenta a otra jornada clave en su pelea por la permanencia. El técnico Santi Urdiales ha subrayado la importancia de lograr sumar tanto en casa como fuera, para poder consolidar una ventaja que les permita encarar el tramo final de la temporada con tranquilidad y evitar apuros matemáticos.
Para Urdiales, cada partido representa una oportunidad para el BM Caserío. Una victoria frente al Puente Genil sería un paso significativo en su camino hacia la salvación. Los jugadores, entre ellos Sergio Casares, están concentrados en extraer lecciones de las derrotas anteriores y en dar lo mejor de sí en cada encuentro, plenamente conscientes de que cada punto cuenta en esta emocionante recta final de la competición.
El compromiso del equipo también se refleja en su solidaridad fuera de la cancha, como se destacó en una reciente nota sobre el apoyo que brindan a quienes más lo necesitan en Puente Genil. Con esta mentalidad, el BM Caserío busca no solo mantenerse en la categoría, sino también marcar una diferencia en la comunidad.








