En un mundo donde las plataformas de streaming se han convertido en el nuevo santuario del entretenimiento, Netflix ha sido testigo del lanzamiento de una película y una serie que han logrado capturar la esencia humana, tejiendo historias que trascienden la pantalla y se anidan en los corazones de quienes las descubren.
La primera es una película de época que evoca la nostalgia de clásicos como «Memorias de África». Al adaptar una novela superventas a la gran pantalla, esta pieza cinematográfica ha conseguido no solo arrasar en visualizaciones sino también acumular un prestigioso total de siete nominaciones al Goya. Su historia, rica en emociones y ambientada en escenarios que cortan el aliento, ha resultado ser la compañía perfecta para quienes buscan sumergirse en un fin de semana lleno de pasión y aventuras.
Por otro lado, Netflix introduce «Educar a un superhéroe», un giro fresco y profundamente humano al saturado género de superhéroes. Esta serie, producida por el destacado Michael B. Jordan, se aleja de las batallas épicas para centrarse en un drama familiar encapsulado en la vida de Nicole y su hijo Dion. Dion es un niño que empieza a mostrar habilidades excepcionales, lo que le abre el camino hacia un futuro inimaginable. A través de los desafíos y las alegrías que trae el descubrir y aceptar estas habilidades, la serie explora el significado de ser diferente y la importancia de los lazos familiares.
Mientras Nicole navega por la vida como madre viuda, y junto a la significativa inclusión de Mark, interpretado magistralmente por Jordan, «Educar a un superhéroe» no solo ha logrado sobrepasar los 108 millones de horas vistas sino también ha conquistado al público y a la crítica, manteniendo un elevado porcentaje de aprobación que subraya su habilidad para mezclar lo extraordinario con lo cotidiano.
Estas dos adiciones al universo del streaming destacan por ofrecer una experiencia única a sus espectadores. A través del prisma de la familia, el amor y la autoaceptación, nos invitan a reflexionar sobre nuestra propia vida, recordándonos el valor de encontrar nuestro lugar en un mundo repleto de maravillas y desafíos. En definitiva, Netflix ha logrado enriquecer su catálogo con historias que resuenan con la realidad de la audiencia, proveyéndoles de motivos para soñar, crecer y, sobre todo, para sentir.








