El Basket Cervantes Ciudad Real ha vivido un febrero memorable, un mes que ha dejado una marca indeleble en la afición y que ha colocado al equipo en la segunda posición de su categoría, la EBA. Con un total de 11 victorias, los cervantinos están disfrutando de su mejor temporada regular en la última década. Esta racha positiva se traduce en un saldo envidiable, lo que se ha convertido en un motivo de celebración en la ciudad.
La igualdad en la competición ha sido un aspecto destacado durante este mes. Tanto en la parte alta como en la baja de la tabla, los resultados sorprendentes han mantenido a todos los equipos en un constante estado de alerta. No obstante, fue el equipo dirigido por Roberto Sánchez el que logró destacar en medio de esta incertidumbre. Tras una participación discreta en la Copa, la esperanza resurgió con tres victorias de cuatro posibles.
El primer gran triunfo se produjo después de la Copa almanseña, cuando se enfrentaron al Rado Pakolo Almansa, el único equipo invicto hasta ese momento. La victoria en un emocionante partido como visitantes fue un golpe de autoridad que marcó un punto de inflexión y les devolvió la confianza.
Las victorias continuaron, con significativas secciones ante La Academia de Albacete y en el derby local contra Prado Marianistas, lo que demuestra la fortaleza del equipo en la región. Sin embargo, la única nota negativa del mes fue la derrota frente al Zona 5 Toledo, en un encuentro disputado en La Legua.
La alegría en el club es palpable. Roberto Sánchez y su equipo están recibiendo reconocimiento, no solo en el ámbito masculino, sino también en el femenino, reafirmando un trabajo que trasciende los resultados en la cancha. El Basket Cervantes disfruta de un clima de optimismo, y en una liga cargada de emociones, cada victoria cuenta y cada derrota se convierte en una lección invaluable. La afición se ha volcado con su equipo, creando un ambiente vibrante y lleno de pasión en el Polideportivo.
De esta forma, febrero se convierte en un mes de celebración en Ciudad Real, donde el baloncesto no es solo un deporte, sino una forma de vida. Con la mirada fija en los futuros desafíos, el equipo sigue trabajando arduamente para mantener el rumbo hacia la cima, decidido a dejar su huella en esta prometedora temporada. ¡Enhorabuena a todos por este emocionante capítulo!








