España experimenta una significativa reducción en el precio de la electricidad, un hecho sin precedentes que está generando un impacto positivo en la economía doméstica de sus habitantes. Este viernes, el mercado mayorista ha reportado que el costo promedio de la electricidad ha bajado a 8,95 euros por megavatio hora (MWh), según ha confirmado el Operador del Mercado Ibérico de Energía (OMIE). Esta disminución en los precios representa un alivio para los consumidores, quienes han estado enfrentando facturas de energía elevadas.
Dentro de este contexto, se ha observado que la franja horaria con el precio más alto será de las 21:00 a las 22:00 horas, llegando a costar 13,17 euros/MWh, mientras que el valor más bajo se registrará de 04:00 a 05:00 horas, con un precio de apenas 5,65 euros/MWh. Esto sugiere que los consumidores pueden ahorrar en sus facturas de energía al ajustar su consumo a las horas con tarifas más económicas.
A pesar de que la disminución de los precios en el mercado mayorista se presenta como una buena noticia, es importante que los consumidores entiendan que estos cambios no afectan de manera directa el precio final que se refleja en las facturas para aquellos que estén suscritos a la tarifa regulada. Esto se debe a la implementación de un nuevo sistema para calcular el Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC), que busca amortiguar las variaciones de precio a corto plazo y promover un consumo de energía más eficiente y económicamente sostenible a mediano y largo plazo.
La adaptación hacia un modelo energético más sostenible se refuerza con la propuesta de una reforma que tiene por objetivo reducir gradualmente la dependencia de los precios inmediatos del mercado mayorista, aumentando la ponderación de los precios futuros en el cálculo de la tarifa. Se espera que esta ponderación comience con un 25% en 2024, aumente a un 40% en 2025 y alcance un 55% para 2026. Este enfoque no solo promete una mayor previsibilidad en los costos para los consumidores sino que también demuestra un compromiso con la sostenibilidad y eficiencia energética del país.
Aunque la caída de los precios en el mercado mayorista es motivo de celebración, se recuerda a los consumidores que ciertos costes fijos en sus facturas se mantendrán sin cambios, a pesar de las fluctuaciones de mercado. Este cambio en el panorama energético plantea un futuro más prometedor, buscando soluciones innovadoras que satisfagan tanto las necesidades económicas de los ciudadanos como los desafíos ambientales, marcando así el comienzo de una nueva era en la producción y consumo de energía en España, caracterizada por ser más verde y económicamente viable.