Antonia San Juan, conocida por encarnar a uno de los personajes más emblemáticos de la televisión española, rompió el silencio sobre su sorpresiva salida de «La que se avecina» en 2014. Durante años, se especuló que las razones detrás de su partida giraban en torno a disputas salariales. Sin embargo, en una reveladora entrevista ante David Broncano, San Juan desmintió esta versión y compartió detalles que invitan a repensar no solo su salida, sino también la realidad de la industria televisiva en España.
San Juan participó en 40 episodios de la serie, convirtiéndose en un rostro indispensable para los seguidores de «La que se avecina». Sin embargo, su partida no se debió a descontento con su salario. «¡Me pagaban de puta madre! ¡Y encima puntual!», aseguró la actriz en la entrevista, y estableció un paralelismo con la situación laboral actual en el sector televisivo: «Hoy día no te pagan esos sueldos».
La motivación detrás de su decisión de abandonar el proyecto parece estar relacionada con cuestiones más profundas que lo meramente económico. Aunque evitó entrar en detalles, San Juan dejó entrever que existían aspectos con los que no se sentía cómoda, aspectos que nunca ha discutido públicamente y que prefiere mantener en reserva. Esta discreción no evitó que la conversación sobre su partida se avivara, especialmente tras el anuncio de su enfermedad en septiembre de 2025 y su regreso a la televisión nacional en febrero de 2026 como presentadora de «Antonia & compañía».
Este regreso ha reactivado conversaciones sobre su carrera y decisiones pasadas. La actriz expresó su deseo de vivir una etapa más relajada y enfocada en sus intereses personales, alejada de la rigurosidad de años anteriores. Su declaración sobre el salario y las condiciones laborales que enfrentó y su comparación con el presente del sector despertaron interés en la audiencia y en los medios. La difusión de su entrevista, que cosechó cientos de miles de visualizaciones y menciones en redes sociales, reveló un cambio de narrativa, cuestionando las supuestas disputas económicas que se habían dado por sentadas.
La industria televisiva se ve ahora obligada a enfrentar una realidad incómoda: la de un entorno que, aunque lucrativo, no necesariamente propicia condiciones laborales justas o satisfactorias. La reflexión de San Juan sobre «tener que comerse situaciones» no deseadas subraya los retos que aún enfrentan muchos profesionales del medio, en un contexto donde la dicotomía entre salario y bienestar profesional se hace cada vez más evidente.
Este giro en la comprensión de los motivos de San Juan para dejar un personaje tan amado por el público invita a un análisis más crítico del funcionamiento interno de la industria televisiva española. Al desmontar el mito de las disputas económicas y exponer sus verdaderas motivaciones, San Juan no solo redefine su propia historia sino que también plantea interrogantes sobre el futuro laboral en el mundo del espectáculo.








