En la noche que Benidorm se convirtió en el epicentro de la música española, dando inicio a la primera semifinal de su quinta edición del Benidorm Fest, el talento y la pasión musical llenaron el aire. Con la participación de nueve artistas y grupos, el evento brilló bajo las estrellas, cada actuación buscando su lugar en la gran final del próximo 14 de febrero.
Luna Ki, la artista barcelonesa conocida por su energía y estilo único, subió al escenario con «Bomba de amor», dejando una marca imborrable en el corazón de los espectadores. Su performance, cargada de emoción, culminó en un momento de preocupación cuando, tras finalizar, Luna se vio obligada a retirarse del evento inesperadamente, generando un aire de incertidumbre y preocupación entre fans y telespectadores.
La presentadora del certamen, Inés Hernand, no tardó en dirigirse al público para informar sobre el estado de Luna Ki, asegurando que la cantante se encontraba indispuesta y deseándole una pronta recuperación. Este gesto de transparencia y cariño resonó con aplausos entre la audiencia, recordándonos la importancia del bienestar de los artistas en eventos de tal magnitud.
Jesús Vázquez, otro de los rostros del Benidorm Fest, reiteró durante las votaciones que Luna Ki estaba bien, en un esfuerzo por calmar la ansiedad de los seguidores de la artistas que se preocuparon por su abrupta salida. Posteriormente, en una rueda de prensa, se ofreció una actualización sobre el estado de la cantante, confirmando su bienestar y subrayando la exigencia física y emocional que conllevan estos escenarios competitivos.
A pesar de este percance, el legado de Luna Ki en el Benidorm Fest permanece intacto. Su segundo intento en el festival sigue mostrando su determinación y pasión por la música, a pesar de tener que retirarse anteriormente por desacuerdos técnicos con las reglas de Eurovisión. Este nuevo capítulo, aunque marcado por su inesperada salida, demuestra la conexión profunda de la cantante con su arte y con su público, quienes ahora esperan su pronta recuperación y anhelan verla triunfar nuevamente.
El Benidorm Fest continúa siendo una plataforma de lanzamiento para artistas que desean desafiar los límites de la música, propiciando encuentros entre la diversidad de sonidos y culturas que enriquecen la escena musical española y más allá. En esta edición, a pesar de los imprevistos, el evento reafirma su compromiso con la creatividad y el talento, celebrando la música como un lenguaje universal que une y consuela a las almas.








