El Balonmano Caserío es un club que representa la pasión y el esfuerzo de un grupo de personas que trabajan en silencio para que los protagonistas brillen en la pista y la historia se escriba en páginas doradas. Fundado el 27 de julio de 2011, este club de Ciudad Real ha experimentado un crecimiento constante desde sus inicios.
En esta ciudad, el balonmano ha sido parte fundamental de la identidad deportiva, permitiendo vivir momentos inolvidables que han quedado grabados en la memoria colectiva. Desde los éxitos europeos hasta las decepciones y cambios de rumbo, el deporte ha sido un pilar en la historia de la comunidad.
Vicente Palomares, uno de los primeros colaboradores del Balonmano Caserío, es una de esas personas que trabajan incansablemente con la ilusión de ver al club alcanzar nuevas alturas. Junto a él, un grupo de ‘invisibles’ desempeñan roles fundamentales para que el club funcione como una gran familia.
Álex Abad y Chechu Aranda, encargados de la retransmisión de los partidos, son dos figuras clave que dan voz a lo que sucede en la pista. Su cercanía y comprensión del deporte hacen que sean fundamentales para que los aficionados puedan disfrutar y entender cada encuentro.
Para Abad, el Balonmano Caserío es más que un club, es una familia donde todos se unen para impulsar el crecimiento y el éxito. La colaboración y el trabajo en equipo son la clave para que el club siga creciendo y prosperando.
En definitiva, el Balonmano Caserío es mucho más que un equipo deportivo, es un ejemplo de pasión, esfuerzo y trabajo en equipo. Detrás de cada logro y cada victoria, hay un grupo de héroes anónimos que hacen posible que el club brille en su época dorada.