En la década de los 60, Chicho Ibáñez Serrador revolucionó la televisión española presentando al público un género hasta entonces poco explorado en el país: el terror psicológico y sobrenatural. Su serie «Historias para no dormir», estrenada en 1966, se convirtió rápidamente en un fenómeno que atraía a millones de espectadores frente a sus pantallas cada semana, ávidos de historias que desafiaran sus miedos más profundos.
Entre todas las historias que Ibáñez Serrador creó, «La Bodega» fue quizás la que más polémica generó. Concebida durante la tercera temporada de la serie en 1982, este episodio jamás fue emitido en su momento, encontrando resistencia y censura por parte de los directivos de Televisión Española, quienes juzgaron su contenido como extremadamente perturbador. La naturaleza de «La Bodega», rica en atmósferas claustrofóbicas y violencia implícita, siguió las líneas de un terror más psicológico y extremo, inspirándose incluso en el cine de terror anglosajón de la época.
La decisión de censurar el episodio reflejaba el clima de restricción que todavía permeaba en los medios de comunicación españoles a principios de los 80. Mientras otros episodios de aquella temporada lograron ser transmitidos sin mayor problema, «La Bodega» fue relegada al olvido, permaneciendo guardada en los archivos de TVE por décadas, convirtiéndose en una especie de leyenda urbana entre los aficionados al terror.
Sin embargo, tras cuarenta años de espera, RTVE finalmente decidió desempolvar «La Bodega» y hacerla disponible al público a través de su plataforma digital, permitiendo a una nueva generación de espectadores descubrir el porqué de su notoriedad. La emisión del episodio sirvió como un reconocimiento al talento de Ibáñez Serrador para innovar y cruzar los límites de lo aceptable en la televisión de la época.
La muerte de Chicho Ibáñez Serrador en 2019 a los 83 años cerró una era para la televisión española. Su habilidad para tejer atmósferas inquietantes y su preferencia por el suspense psicológico sobre los efectos especiales demostraron que el terror más genuino reside en la mente. Con un total de 29 episodios emitidos a lo largo de su carrera, «Historias para no dormir» dejó una huella imborrable en el panorama audiovisual español, marcando a generaciones de espectadores y abriendo camino a las futuras exploraciones del terror en televisión.
La censura de «La Bodega» encapsula la constante tensión entre la creatividad sin barreras y las limitaciones impuestas por la sociedad o las entidades de gobierno. Aunque las propuestas de Ibáñez Serrador a menudo encontraban formas de esquivar la censura, «La Bodega» fue un caso en el que la visión del artista chocó contra un muro infranqueable. Hoy, su obra sigue inspirando a creadores que buscan en el terror y el suspense una vía para explorar la condición humana, recordándonos el poder del arte para confrontar, desafiar y, en ocasiones, traspasar los límites de lo concebible.








