Recientemente, Juan del Val, tras su consagración con el Premio Planeta gracias a su obra «Vera, una historia de amor», ha sido centro de polémica y ataque principalmente de figuras públicas. El escritor, lejos de permanecer en silencio, ha utilizado su plataforma en Instagram para expresar su descontento de manera contundente y sin censura. En su mensaje, Del Val critica a «políticos revoltosos», «escritores frustrados» y varios rostros conocidos de los medios, en una clara muestra de su frustración ante lo que considera ataques inmerecidos.
La controversia parece haber empezado con un comentario irónico de Jordi Évole, colega de Del Val en La Sexta, quien mencionó el galardón de Del Val en un contexto inesperado: un análisis sobre el clima político mundial. Évole, conocido por su tono mordaz, puso el triunfo de Del Val al lado de eventos polémicos, sugiriendo una comparativa que no fue bien recibida por el escritor.
Juan del Val, conocido por su franqueza, respondió con un mensaje donde no faltó la ironía ni las advertencias. Dirigiéndose a aquellos que, según su percepción, buscan el aplauso fácil, Del Val dejó claro que no toleraría los ataques sin responder. Este mensaje fue interpretado por muchos como una directa respuesta a Évole, abriendo paso a un intercambio de posturas sobre la autenticidad y la crítica en el espacio público.
Más adelante, en una aparición en el programa «La Roca», conducido por su esposa Nuria Roca, Del Val tuvo la oportunidad de profundizar en sus motivaciones y aclarar el alcance de su mensaje inicial. Indicó que más allá de defender su obra, su respuesta fue un intento de salvaguardar su integridad personal frente a lo que percibe como ataques desproporcionados y malintencionados.
El escritor y presentador señaló que no tiene problemas en recibir críticas literarias; lo que no puede permitir es ser comparado desfavorablemente en debates que desvirtúan su éxito o intentan menospreciar su persona. Esto subraya una postura de no evadir el conflicto cuando se trata de defender su nombre y trabajo.
Esta confrontación ha destacado la complejidad de manejar el éxito y la crítica en una era donde las figuras públicas se encuentran constantemente bajo escrutinio. La situación de Juan del Val ilustra cómo, incluso tras alcanzar el pináculo del reconocimiento literario, las figuras pueden encontrarse defendiéndose de críticas que trascienden lo profesional y se adentran en lo personal, mostrando una faceta del mundo mediático y literario frecuentemente oculta al gran público.








