En un dramático giro de eventos que sacudió al pequeño municipio valenciano de Enguera, una mujer de 60 años perdió la vida en el transcurso de las celebraciones taurinas conocidas como ‘bous al carrer’, parte esencial de las festividades en honor a San Miguel y la Virgen de Fátima. El incidente ocurrió al mediodía del domingo, dejando a la comunidad en estado de shock.
La desafortunada víctima, al cruzar de la barrera hacia la grada en el recinto taurino, fue sorprendida por una vaca que acababa de ser liberada. A pesar de la rápida reacción de los presentes, y aunque fue trasladada de emergencia a un hospital cercano, las señales apuntan a que su fallecimiento fue instantáneo, producto de un impacto crítico.
La alcaldesa de Enguera, Mati Marín, expresó su profundo pesar ante esta tragedia, subrayando cómo el incidente ha dejado a la localidad, de cerca de 5.000 habitantes, inmersa en el dolor y la consternación. En señal de respeto por el luto que ahora enfrenta la comunidad, se ha decidido suspender el resto de los actos festivos programados, incluyendo la tradicional orquesta y los eventos taurinos, así como otras actividades. Sin embargo, se mantendrán los fuegos artificiales previstos para la noche como tributo a la fallecida.
Este no ha sido el único suceso de preocupación durante las fiestas, ya que una adolescente también resultó herida en un evento similar la noche anterior, lo cual ha impulsado diversas interrogantes sobre la seguridad de estas tradiciones taurinas y ha reavivado el debate sobre su práctica.
Este luto y reflexión provocan una pausa en el municipio, que ahora debe balancear entre la conservación de sus tradiciones y la necesaria garantía de seguridad para sus ciudadanos, reevaluando así el futuro de las celebraciones que, tras este trágico suceso, ya no serán vistas de la misma manera. La comunidad de Enguera, sumida en la tristeza, se une en el duelo y la solidaridad, recordando a la vecina perdida en una festividad que ha marcado profundamente al municipio.