El inicio de 2026 trae un leve respiro para los titulares de hipotecas variables en España, ya que el euríbor a 12 meses ha experimentado un primer descenso diario. Aunque la caída es mínima —apenas unas milésimas—, este movimiento simboliza una tendencia más positiva en comparación con el año anterior. Actualmente, el euríbor se ha situado en torno al 2,259%, y la media provisional de enero es de aproximadamente 2,255%. Esta cifra es crucial, ya que es la que los bancos aplican en las revisiones de hipotecas, y no el dato diario aislado.
Para aquellos que están a punto de revisar su hipoteca, el impacto dependerá de factores como el momento de la revisión y la media que se aplicó en el último ajuste. Este año, comparando enero de 2026 con enero de 2025, se observa un descenso en la media que podría traducirse en cuotas más bajas. Por ejemplo, una hipoteca de 150.000 euros a 25 años con un diferencial del 1% podría experimentar una reducción mensual de aproximadamente 21 a 22 euros al pasar de una media del 2,525% a una del 2,255%.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que el efecto real de esta bajada depende de cómo cierre el mes de enero y si la tendencia se mantiene en febrero. Se sabe que el euríbor se publica diariamente, pero la mayoría de las hipotecas variables se revisan con la media mensual. Por tanto, aunque la caída sea un indicativo positivo, la clave está en las medias que se acumulen al final del mes.
En los últimos 12 meses, el euríbor ha mostrado cierta estabilidad, moviéndose en una franja entre el 2,0% y el 2,4%. Esto es un alivio en comparación con revisiones pasadas donde las tasas superaban el 3%, lo que ha generado una realidad menos asfixiante para los hipotecados.
El Banco Central Europeo también juega un papel importante en este contexto, ya que el euríbor suele estar en línea con las expectativas sobre los tipos de interés en la eurozona. La próxima reunión del BCE, prevista para el 5 de febrero de 2026, será crucial para seguir de cerca, pues sus decisiones impactarán las condiciones de financiación y el costo del crédito.
En resumen, aunque este primer descenso del euríbor en 2026 no represente un cambio drástico, sí brinda una pequeña ayuda a quienes revisan sus hipotecas, dejando abierta la posibilidad de unos pagos más manejables en el futuro cercano.








