En un pequeño rincón de Toledo, la empresa Emcesa se alista para celebrar un hito significativo: su 40 aniversario. Desde sus humildes comienzos en 1986, bajo el liderazgo de Tomás García Robledo, Emcesa ha florecido hasta convertirse en un pilar del sector cárnico en España. En estas cuatro décadas, la empresa ha sabido adaptarse, desarrollarse y consolidarse gracias a una sólida estructura industrial y un firme compromiso con la innovación.
Ubicada en Casarrubios del Monte, Emcesa cuenta con unas instalaciones que abarcan más de 25.000 m², empleando a cerca de 290 profesionales dedicados. Con una producción anual que supera los 11 millones de kilogramos de productos cárnicos, la compañía registra una facturación cercana a los 60 millones de euros. «Este aniversario es tanto un motivo de orgullo como una responsabilidad», comenta Javier Mancebo, director general de Emcesa, destacando el trabajo constante y la innovación como los motores de su éxito.
La evolución del consumidor y los cambios en el mercado no han pasado desapercibidos para Emcesa. La implementación de un modelo industrial innovador ha sido clave en su capacidad para satisfacer las demandas crecientes. Con tecnología de última generación y un enfoque en la seguridad alimentaria, la planta de Emcesa ha obtenido la certificación IFS Food desde 2014, reflejando altos estándares de calidad.
El catálogo de la empresa, que supera las 250 referencias, muestra su capacidad para evolucionar. Además de los productos cárnicos tradicionales, Emcesa ha introducido opciones más modernas, como comidas listas para consumir y productos enriquecidos con nutrientes esenciales, atendiendo a consumidores cada vez más conscientes de la salud.
El compromiso de Emcesa con la sostenibilidad es otro pilar fundamental. La empresa ha instalado una planta fotovoltaica y desarrolla iniciativas ecológicas, como el uso de envases con un 80% de plástico reciclado. Además, su colaboración con el Banco de Alimentos de Toledo, donando más de 3.800 raciones anuales, subraya su responsabilidad social.
Mirando hacia el futuro, Emcesa planea seguir avanzando, sumando valor a la cadena alimentaria y manteniendo su visión industrial a largo plazo. Con casi cuatro décadas de experiencia, su compromiso con la calidad y la sostenibilidad sigue siendo el faro que guía su camino en el competitivo mercado cárnico.








