Eliminar el gotelé de las paredes es una tarea que muchos consideran difícil, pero con el método adecuado, cualquier persona puede renovar el aspecto de su hogar. Esta técnica decorativa, que fue muy popular en el pasado, ha sido reemplazada por preferencias estéticas más actuales que buscan acabados lisos y modernos.
Para empezar, es esencial prepararse de manera adecuada. Los materiales necesarios son una espátula ancha, un rodillo de pintura, lija de grano fino, un plato para pintura, agua y una mezcla de jabón o un disolvente diseñado para este tipo de texturas. Además, es vital proteger los muebles y el suelo cubriéndolos para evitar daños por polvo y escombros.
El primer paso en este proceso consiste en humedecer el gotelé. Se puede lograr usando un rodillo o una esponja empapada en agua y jabón. Esta preparación ablanda la textura, lo que facilita su eliminación. Es importante asegurarse de aplicar la mezcla generosamente para que las áreas estén bien empapadas.
Una vez que el material ha absorbido la humedad, procede el raspado. Utilizando la espátula, se debe empezar desde un borde y avanzar con suavidad, tratando de quitar el gotelé sin dañar la pared. Trabajar en secciones pequeñas puede mejorar el resultado. Si quedaran imperfecciones, una lija de grano fino será útil para suavizarlas.
Al concluir el raspado, es probable que queden residuos de pintura o textura. En estos casos, aplicar nuevamente agua y jabón y repetir el proceso es una buena idea. Tras raspar y lijar correctamente, limpia la superficie con un paño húmedo para quitar el polvo producido.
Finalmente, para lograr un acabado perfecto, aplica una capa de imprimación antes de pintar. Así, la pintura se adherirá mejor y el resultado será más duradero y estético.
Con dedicación, es posible transformar una habitación vieja con gotelé en un espacio moderno y acogedor. Este método no solo es eficaz, sino que también ofrece una excelente oportunidad para actualizar el hogar y alinearlo con las tendencias contemporáneas.








