El Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil ha investigado a dos personas como presuntas responsables de un delito de incendio forestal por imprudencia grave tras el incendio declarado el pasado 5 de julio en el paraje de La Cabañuela, en el término municipal de Cabezarrubias del Puerto (Ciudad Real). La investigación apunta a que el fuego se originó durante unos trabajos realizados con herramientas que generan chispas en un día de riesgo muy alto de propagación de incendios.
Las claves del incendio de Cabezarrubias del Puerto en 20 segundos
- El SEPRONA investiga a dos personas por un presunto delito de incendio forestal por imprudencia grave.
- El fuego se produjo el 5 de julio durante unos trabajos con una radial y un soldador.
- El incendio afectó a 28,5 hectáreas de monte bajo, retama y pastos.
- La Guardia Civil recuerda que hasta el 31 de agosto está prohibido utilizar maquinaria que genere chispas en terrenos forestales y su entorno sin autorización.
Según ha informado la Guardia Civil, las pesquisas han permitido determinar que el origen del incendio estuvo directamente relacionado con el uso de una radial y un soldador mientras se realizaban trabajos en un inmueble situado en el medio natural. Estas labores se llevaron a cabo sin la autorización exigida por la normativa y en una jornada en la que el Índice de Propagación Potencial (IPP) se encontraba en un nivel muy alto.
El incendio fue extinguido durante la tarde del mismo día, alrededor de las 17:00 horas, después de afectar a 28,5 hectáreas de vegetación compuesta principalmente por monte bajo, retama y pastizales.
El uso de maquinaria con chispas está restringido durante el verano
La Guardia Civil recuerda que Castilla-La Mancha se encuentra actualmente en época de peligro extremo de incendios forestales, un periodo que se prolongará hasta el 31 de agosto, de acuerdo con la Orden 76/2026, de 26 de mayo.

Durante este periodo está prohibido utilizar en terrenos forestales y en una franja de seguridad de 400 metros a su alrededor cualquier maquinaria, equipo o herramienta cuyo funcionamiento pueda producir chispas, deflagraciones o descargas eléctricas, salvo que exista una autorización excepcional concedida por la administración competente.
Las autoridades recuerdan que las elevadas temperaturas y el estado de la vegetación convierten cualquier negligencia en un riesgo importante para el entorno natural, por lo que hacen un llamamiento a extremar la precaución durante los trabajos en zonas próximas al monte.
El incumplimiento puede derivar en responsabilidades penales
Además de las posibles sanciones administrativas, el uso de este tipo de herramientas durante periodos de riesgo extremo puede tener consecuencias penales cuando provoca un incendio forestal.
La Guardia Civil señala que este tipo de delitos puede conllevar penas de prisión de entre uno y cinco años, dependiendo de las circunstancias del caso y de lo que determine la autoridad judicial.
Las diligencias instruidas por el SEPRONA han sido remitidas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Puertollano (Ciudad Real), que continuará con la tramitación del procedimiento.









