Ciudad Real, 28 de febrero de 2026
La delegada de Igualdad en la provincia de Ciudad Real, Manoli Nieto-Márquez, ha expresado su agradecimiento en nombre del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, por el esfuerzo constante de la Asociación de Cofradías de Ciudad Real para mantener viva la Semana Santa. Durante la presentación del cartel oficial dedicado a la Virgen de la Esperanza, este evento marca el inicio de la celebración de la pasión, muerte y resurrección de Cristo.
Nieto-Márquez resaltó que la Semana Santa en Ciudad Real es, ante todo, «emoción y pasión de sus cofrades», quienes con su trabajo silencioso son los verdaderos protagonistas junto a las 24 hermandades y 32 pasos de reconocidos escultores. Además, destacó que la festividad es «una completa y artística puesta en escena de la Pasión», que incluye música y aromas, creando un encanto único en las calles de la ciudad.
Este año, se celebra el 20 aniversario de la declaración de la Semana Santa como Interés Turístico Nacional, un reconocimiento que subraya más de 500 años de tradición y el esfuerzo de los cofrades y hermandades, apoyados por el Gobierno de Castilla-La Mancha y el Ayuntamiento de Ciudad Real. Nieto-Márquez también enfatizó el impacto cultural y económico de este evento, que es el más importante del año en la capital.
La delegada comentó que se viven días de mucha actividad y nervios, tanto para las hermandades que finalizan sus preparativos como para las familias que alistan las túnicas para procesionar con devoción. Los vecinos y visitantes esperan con expectativa contemplar el vasto patrimonio que conservan las hermandades durante esta celebración.
Con la presentación del cartel oficial culminada, Nieto-Márquez anticipa con entusiasmo el 14 de marzo, fecha del Magno Pregón. Este año, será ofrecido por D. Bernardo Torres Escudero, presidente del Cabildo de la Basílica Catedral de Santa María del Prado, en una entrega que seguro será magistral, tal y como sucedió el año pasado con D. Francisco José Turrillo.
La Semana Santa de Ciudad Real no solo es un evento religioso sino también una manifestación cultural que une a la comunidad y atrae a visitantes, haciendo honor a su rica historia y tradición.







