En un esfuerzo continuo por mejorar la experiencia de compra de sus consumidores y fortalecer la confianza en sus políticas y productos, Mercadona ha desarrollado un innovador canal de atención al cliente. A través de este portal digital, la cadena de supermercados valenciana busca dar respuestas a las dudas más frecuentes que sus clientes, a quienes cariñosamente llama “jefes”, puedan tener.
Desde interrogantes sobre los horarios de las tiendas hasta inquietudes sobre ofertas de empleo, pasando por políticas medioambientales y detalles específicos de los productos disponibles en sus estanterías, Mercadona se propone cubrir una amplia variedad de temas. Un aspecto destacado de este servicio es la explicación sobre las almohadillas absorbentes encontradas en las bandejas de ternera o pollo, un tema frecuente entre las preguntas de los consumidores. La empresa informa que estas están hechas de celulosa, con la función primordial de absorber los jugos que suelta la carne, minimizando así la proliferación bacteriana y manteniendo la calidad del producto.
La claridad sobre la no comestibilidad de estas almohadillas, a pesar de ser aptas para el contacto con los alimentos, es un ejemplo del compromiso de Mercadona con la seguridad y la información al consumidor. La cadena advierte que, en caso de que ellas se cocinen junto a la carne, el producto no debería ser consumido, subrayando la importancia de esta y otras recomendaciones para el bienestar de sus “jefes”.
Más allá de las almohadillas, la curiosidad de los clientes se extiende a temas como la procedencia de productos específicos, tales como la horchata, anchoas, miel y patatas, así como dudas sobre la caducidad de la sal o el vino, e incluso el uso de soluciones para plagas. Mercadona asegura responder a todas estas preguntas con un claro énfasis en la transparencia y la responsabilidad, reflejando su esfuerzo por mantener informados a sus consumidores.
El canal de atención al cliente de Mercadona no solo es una herramienta para resolver dudas, sino que también se convierte en un vehículo para reafirmar la lealtad de sus clientes, proporcionando una experiencia de compra informada y satisfactoria. La claridad en la comunicación y el compromiso con la calidad y seguridad alimentaria son piedras angulares en la estrategia de Mercadona para cultivar una relación sólida y duradera con quienes visita sus tiendas.