En un emotivo encuentro, envuelto en la melancolía y el coraje, Liliana Vega recuerda a su hermana Fabiola, quien se convirtió en ejemplo de las devastadoras consecuencias de las falsas esperanzas en salud. Fabiola, una ingeniera agrónomo llena de vida y generosidad, fue diagnosticada con cáncer de mama en agosto del 2023, un evento que marcó el comienzo de una travesía llena de promesas fraudulentas.
Decidida a enfrentar su enfermedad, Fabiola se encontró en el camino con dos pseudoterapeutas que, con promesas de cura, la alejaron de los tratamientos médicos convencionales. Le advirtieron que al acercarse a la medicina tradicional, solo encontraría morfina y cuidados paliativos, distorsionando su percepción de la realidad con un discurso que enfatizaba el amor y la confianza por encima de la evidencia científica.
La historia se torna aún más desgarradora cuando, influenciada por estas voces engañosas, Fabiola comenzó a distanciarse de su familia, convencida de que eran ellos la causa de su enfermedad. Siguiendo el consejo de bloquear a sus seres queridos, se sumergió aún más en el laberinto de la desinformación, rehusando buscar ayuda médica.
La tragedia alcanzó su clímax con la muerte de Fabiola, momento en el que la pseudoterapeuta, lejos de asumir responsabilidades, culpó a la familia por no haber apoyado las medidas alternativas. Los familiares, desgarrados por la pérdida y la injusticia, decidieron emprender acciones legales por homicidio y manipulación, aunque el dolor de haber perdido a Fabiola en circunstancias tan evitables permanecerá siempre.
La historia de Fabiola no es única. Otro caso resaltado en un programa de investigación, refleja a una mujer que sufrió un destino similar luego de seguir consejos parecidos, evidenciando un problema social de gran escala: la vulnerabilidad de los pacientes desesperados ante la pseudociencia. La ausencia de regulación y la facilidad con la que estos falsos terapeutas se presentan como la única esperanza muestran la urgente necesidad de atención y acción frente a este fenómeno.
Este relato no es solo una muestra de una tragedia personal sino también un llamado de atención sobre la importancia de la información veraz y el pensamiento crítico en la toma de decisiones de salud. En un mundo inundado de información, el discernimiento entre la ciencia y la falsedad es más crucial que nunca, destacando la necesidad de proteger a los más vulnerables de aquellos que se benefician de su desesperación.








