El encarecimiento de la energía y de materias primas como el acero, aluminio y cemento está generando serias amenazas para los proyectos de construcción a precio cerrado, abriendo la posibilidad de renegociaciones contractuales. En este escenario, las cláusulas de revisión de precios y los mecanismos de indexación se están consolidando como herramientas clave para estabilizar el equilibrio económico en los contratos de obra sujetos a derecho privado.
La reciente escalada de tensiones en el Golfo Pérsico, especialmente en Irán, ha resaltado la fragilidad de los mercados de energía y materias primas. En un mundo interdependiente, cualquier alteración en esta región puede impactar rápidamente los costos de producción y transporte, afectando particularmente al sector de la construcción.
El estrecho de Ormuz, punto neurálgico del transporte marítimo, es crítico en este contexto. Cualquier restricción en esta ruta podría causar problemas de suministro energético, obligando a desviar los envíos por rutas más largas y costosas. Esto, en economías europeas notablemente dependientes de la energía, puede intensificar las presiones inflacionarias y afectar múltiples cadenas de suministro.
Mercedes Bértolo, socia de GTA Villamagna, enfatiza que la industria de la construcción, dependiente del costo de la energía y del transporte, es especialmente vulnerable a las disrupciones del mercado. La pandemia de COVID-19 y la guerra en Ucrania ya demostraron cómo estos eventos pueden provocar un aumento constante en los precios de los materiales.
Durante crisis pasadas, se implementaron medidas excepcionales, como mecanismos de revisión de precios en contratos del sector público. Actualmente, el incremento en los precios de los combustibles y productos energéticos se refleja drásticamente en materiales clave, afectando los presupuestos de los proyectos.
Si las tensiones en Irán persisten, es probable que los costos de energía y transporte sigan aumentando, introduciendo una incertidumbre significativa en la planificación económica de los proyectos de construcción. El desajuste entre costos reales y precios contractuales acordados podría comprometer el equilibrio económico de importantes obras, generando riesgos de márgenes más bajos para contratistas y forzando revisiones de precios.
Bértolo resalta que la revisión de precios y la indexación son esenciales para mantener la estabilidad en proyectos a largo plazo. Sin embargo, si los contratos no incluyen estos mecanismos, a menudo se recurre a modificaciones contractuales. La aplicación judicial de la cláusula rebus sic stantibus rara vez ofrece una solución viable, ya que los tribunales tienden a interpretar las oscilaciones del mercado como parte del riesgo empresarial.
Para mitigar el impacto de estas fluctuaciones, las empresas están prestando mayor atención a la determinación de precios y la inclusión de cláusulas para regular incrementos extraordinarios. La tendencia se orienta hacia crear contratos más precisos y mecanismos de revisión de precios más efectivos, reduciendo la exposición a la volatilidad del mercado. Estas estrategias son fundamentales para preservar el equilibrio económico de los contratos y asegurar la viabilidad de los proyectos a largo plazo.








