El estreno de «DecoMasters» en la pantalla de Televisión Española ha marcado el inicio de una aventura repleta de creatividad, disputas y sorpresas, protagonizada por un grupo diverso de celebridades. La decisión de no expulsar a ningún concursante en el primer episodio, un giro inesperado y generoso por parte del jurado, sentó las bases para una competencia donde el esfuerzo y la dedicación se valoran tanto como el talento en sí.
En este primer compás del programa, algunas celebridades lucharon más que otras para dejar su huella en el exigente terreno de la decoración. Nombres como Antonia Dell’Atte, María Zurita, Isa Pantoja y Asraf Beno se situaron en el extremo inferior del espectro, sumando críticas por sus primeros trabajos en el show. Sin embargo, la noche también reveló la importancia de la superación personal y la valentía, permitiendo que estos participantes tuvieran una segunda oportunidad para demostrar su valía.
Las interacciones entre los concursantes generaron tantas chispas como los propios desafíos decorativos. En especial, la dinámica entre Isa y Asraf, y su enfrentamiento con la exjueza de MasterChef, Samantha Vallejo Nágera, proporcionaron momentos de tensión palpable. Las críticas de Vallejo Nágera hacia Pantoja se convirtieron en uno de los focos de atención, evidenciando las complejidades de la comunicación y el trabajo en equipo en un entorno de alta presión.
Por otro lado, la colaboración entre Carlo Costanzia y Mar Flores destacó como un ejemplo brillante de lo que se puede lograr con el trabajo en equipo y una visión compartida. Su éxito no solo les valió el reconocimiento de sus compañeros, sino que también les aseguró el aplauso del jurado, colocándolos en la cima de la competencia en esta etapa inicial.
Este inicio de «DecoMasters» ha demostrado que más allá de los desafíos de diseño y decoración, las relaciones humanas y las interacciones entre los participantes jugarán un papel crucial en el desarrollo de la competencia. Con elementos de amistad, apoyo mutuo, pero también de rivalidad y tensión, el programa promete ser una montaña rusa de emociones y creatividad.
A medida que la competencia se intensifica, el público se mantiene al borde de sus asientos, esperando ver cómo se desarrollarán estas dinámicas y quiénes lograrán sobresalir en el arte de transformar espacios con estilo y originalidad. «DecoMasters» ya se perfila como un espectáculo imperdible para aficionados a la decoración y seguimiento de la vida de las celebridades, con todo y los choques necesarios para mantener a la audiencia enganchada.








