CCOO y UGT instan a FECIR a no echar el balón fuera y asumir la responsabilidad al negociar el convenio colectivo de Ayuda a Domicilio

Los sindicatos CCOO y UGT instan a la patronal de Ciudad Real (FECIR) a dejar de echar los balones fuera y asumir la responsabilidad de negociar el convenio colectivo de Ayuda a Domicilio.

Ya está bien de escurrir el bulto. Los convenios colectivos se negocian entre los representantes empresariales y los representantes de los trabajadores –en este caso, de las trabajadoras, que son la inmensa mayoría de las 2.000 personas que prestan el servicio de Ayuda a Domicilio en aquellas localidades de la provincia de Ciudad Real que lo tienen externalizado-; y hay que recordar que los representantes patronales solamente asistieron a dos reuniones de la Mesa de negociación, una para recoger la plataforma reivindicativa de la parte social y otra para decir que no piensan aumentar ni un céntimo los salarios que pagan a sus plantillas.

La excusa es que la Administración regional mantiene los precios públicos del servicio desde 2013 o 2014, y que “con esas tarifas, es difícil que las empresas puedan actualizar los sueldos”. Entonces se cruzan se brazo y se niegan a volver a la mesa de negociación si no acude también la Junta de Comunidades, a fin de “alcanzar un acuerdo tripartito”, como ha reclamado el presidente de la Fecir, Carlos Marín. O sea: que las trabajadoras se quedarán sin convenio colectivo si ellas y sus sindicatos no ayudan primero a la patronal a conseguir mejorar los márgenes empresariales. Qué desvergüenza.

No dudamos de que las tarifas en cuestión necesitan una revisión, pero entre tanto tenemos una alternativa: si a las empresas les resultan escasos los márgenes que les dejan en 2022 los precios públicos vigentes desde 2014, que carguen las subidas salariales a los sustanciosos beneficios que obviamente debieron obtener durante los pasados siete años.

También hay que recordarle al señor Marín que los ayuntamientos, y no la JCCM, los que emiten los pliegos de condiciones para adjudicar la prestación del servicio de Ayuda a Domicilio a las personas mayores y/o dependientes de sus respectivas localidades; y los que, después de valorar las ofertas presentadas por las empresas interesadas, realizan las correspondientes adjudicaciones.

Esto implica, como bien debe o debiera saber el señor Marín, que cada una de las empresas que obtuvieron esas adjudicaciones tiene un contrato en vigor con el ayuntamiento correspondiente; y que ese contrato no puede ser modificado durante su vigencia.

Quizá la pretensión del señor Marín es que, una vez que las trabajadoras consigan que la JCCM mejore sus tarifas; esas mismas trabajadoras vayan a negociar con cada ayuntamiento alguna fórmula de mejorar también las dotaciones de sus respectivos servicios externalizados de Ayuda a Domicilio; lo que en todo caso deberá esperar al fin de la vigencia de las actuales contratas, cada una de las cuales tiene su propia fecha de caducidad.

Así, quizá, finalmente, dentro de uno, dos, tres o cuatro años, las trabajadoras de Ayuda a Domicilio de Ciudad Real podrían tener un aumento en su sueldo.

¡Ah! Aún resta otro encargo que quizá el señor Marín quiera encomendar también a las trabajadoras: que se ocupen ellas de negociar con las personas usuarias del servicio externalizado de Ayuda a Domicilio en Ciudad Real el incremento anual de la parte que les corresponde abonar por la recepción de estas prestaciones.

Pues bien, hay otra alternativa más: la huelga. Empezamos el próximo lunes.

La entrada CCOO y UGT instan a FECIR a no echar el balón fuera y asumir la responsabilidad al negociar el convenio colectivo de Ayuda a Domicilio se publicó primero en Diario de Castilla-la Mancha.

Ir arriba