La Semana Santa de este año traerá consigo una ligera caída del empleo en Castilla-La Mancha, convirtiéndose en la única comunidad autónoma de España donde se prevé una disminución en las contrataciones. Según los datos de Randstad, se estima que se generarán 4.770 contratos, lo que representa un descenso del 0,1% respecto al año anterior.
A nivel nacional, se espera un crecimiento del 5,6% en la contratación estacional, con más de 108.000 firmas previstas, impulsadas principalmente por el turismo, la hostelería y la logística.
En cuanto a las provincias de Castilla-La Mancha, Albacete y Guadalajara lideran el crecimiento con incrementos del 1,2% y 0,9% respectivamente. Por otro lado, Toledo experimentará un retroceso del 0,9%, mientras que Cuenca sufrirá la caída más acusada con un 2,3% menos de contratos que en 2024.
La hostelería seguirá siendo el motor de empleo en la región durante la Semana Santa, con perfiles buscados como camareros, cocineros, recepcionistas, entre otros. La logística y el sector del entretenimiento también impulsarán las contrataciones, con un aumento en la demanda de conductores, mozos de almacén, animadores turísticos y coordinadores de eventos.
A pesar de su leve retroceso, Castilla-La Mancha se mantiene relevante en el mapa del empleo estacional, aunque está por debajo de otras regiones como Andalucía, Cataluña, Madrid y la Comunidad Valenciana que generan el 59% del total de contratos en la campaña de Semana Santa. Otras comunidades autónomas como Canarias, Baleares, La Rioja, Galicia, Navarra, País Vasco y Murcia también experimentarán un fuerte crecimiento en las contrataciones durante este periodo.
En resumen, Castilla-La Mancha se prepara para una Semana Santa con una ligera caída en las contrataciones, mientras que a nivel nacional se espera un aumento en la contratación estacional, impulsado por sectores como la hostelería, la logística y el entretenimiento.