Homenaje Emotivo a Médicos Caídos Durante la Pandemia
Hoy, en un sentido acto celebrado en las inmediaciones del Hospital Universitario de Ciudad Real, el presidente de la Diputación Provincial, Miguel Ángel Valverde, anunció que la institución se comprometerá a financiar un monumento en honor a la profesión médica. Este anuncio se hizo durante un emotivo tributo dedicado a los médicos que perdieron la vida durante la pandemia de COVID-19, y marcó el inicio de un homenaje más amplio que incluirá la instalación de una escultura.
Valverde, acompañado por el presidente del Colegio Oficial de Médicos de Ciudad Real, Manuel Rayo, y otras autoridades locales, rinde homenaje a la entrega y generosidad de los médicos durante los momentos más críticos de la pandemia. Conmemora las dificultades y la angustia vividas por los profesionales de la salud, subrayando la necesidad de recordar su sacrificio. En particular, dedicó unas palabras emotivas a Sara Bravo, la primera médica fallecida por COVID-19 en España, quien simboliza tanto una pérdida personal como nacional.
Manuel Rayo, por su parte, enfatizó la justicia y emotividad del acto, recordando la valentía de los siete médicos homenajeados, que, aunque algunos ya estaban retirados, se reincorporaron al esfuerzo colectivo durante la crisis sanitaria. Rayo advirtió sobre la necesidad de no olvidar los aplausos que se escuchaban todos los días a las ocho de la tarde y criticó las situaciones de desatención y agresiones que han sustituido esos reconocimientos en ocasiones.
El momento fue enriquecido por el doctor Ángel Pérez, quien brindó un mensaje humanitario, y por las intervenciones de los familiares de los médicos homenajeados, quienes compartieron relatos personales conmovedores. La soprano Patricia Gonzalo, con su interpretación de piezas como el «Ave María» de Schubert y el «Hallelujah» de Leonard Cohen, aportó un tono reflexivo y respetuoso al evento.
El clímax del homenaje llegó con la entrega de placas conmemorativas a los familiares de los médicos fallecidos: Sara Bravo López, Jesús Montarroso Martín, Héctor Garrido Vecino, José Manuel Iriarte Osa, Leonardo Dante González Quirós, Ana Figueras Juárez y Samir Assi Mouselli. Además de las placas, los familiares recibieron réplicas y flores, simbolizando el reconocimiento y la admiración de la comunidad hacia estos profesionales de la salud.
La ceremonia concluyó con un profundo minuto de silencio y un emotivo aplauso, reafirmando el compromiso de la comunidad de mantener viva la memoria de los médicos que, no solo lucharon contra la enfermedad, sino que también brindaron consuelo y esperanza en tiempos de incertidumbre. Este acto, más allá de su solemnidad, resalta la importancia de honrar a quienes dieron su vida en el cumplimiento de su deber.
Fuente: Diputación de Ciudad Real
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