BBVA ha iniciado el año con una contundente política de cierre de cuentas inactivas, lo que ha sorprendido a miles de usuarios de la entidad. Esta medida, aunque anticipada en su normativa interna, ha generado un clima de inquietud entre los clientes afectados.
El 21 de marzo, muchos usuarios se vieron sorprendidos al descubrir que sus cuentas bancarias habían sido cerradas sin previo aviso. Aunque para algunos esto fue completamente inesperado, el banco ya había comunicado anteriormente su intención de eliminar cuentas que no presentaran actividad. Esta decisión se enmarca dentro de su compromiso con la Ley para la Transparencia y Ordenamiento de los Servicios Financieros, y no es fruto de un error o fallo técnico, sino parte de una estrategia planificada para depurar cuentas que no están siendo utilizadas, manteniendo así un orden en la gestión de sus productos financieros.
De acuerdo con un comunicado oficial del banco, las cuentas que han sido objeto de cancelación son aquellas que no registraron actividad en un plazo de tres meses, manteniendo un saldo cero durante el mismo periodo. En el caso del reciente cierre ocurrido en marzo, se tomaron en cuenta los movimientos de diciembre de 2024, enero y febrero de 2025. Esta política no es nueva; BBVA ha estado implementando este programa desde el año anterior y tiene previsto continuar con él de manera mensual a lo largo de 2025.
Además, el banco ha establecido un calendario claro que especifica las fechas en las que se evaluarán las cuentas. Esta medida no se limita a un solo día, sino que se organiza de manera continua. El objetivo es mantener actualizada la base de datos del banco, liberar recursos de cuentas sin uso y asegurar el cumplimiento de las normativas vigentes.
Las próximas fechas para la evaluación y posible cancelación de cuentas inactivas están fijadas para el 18 de abril, 16 de mayo, 20 de junio, 18 de julio, 15 de agosto, 19 de septiembre, 17 de octubre, 21 de noviembre y 19 de diciembre. En cada una de estas fechas, se revisarán las cuentas que no hayan tenido movimientos y, que además, presenten saldo cero.
Para aquellos clientes que deseen evitar el cierre de su cuenta, la solución es sencilla: realizar al menos un movimiento bancario en el trimestre correspondiente. Esto puede ser tan simple como una transferencia, un pago con tarjeta o un depósito, sin importar el monto. En el lamentable caso de que una cuenta ya haya sido cerrada, el titular deberá contactar al servicio de atención al cliente de BBVA para explorar sus opciones.
El banco ha enfatizado que, una vez cancelada una cuenta, esta no podrá ser utilizada para operaciones bancarias, ni siquiera para recibir depósitos o realizar transferencias. Por eso, se aconseja a todos los usuarios revisar regularmente el estado de sus cuentas y tomar medidas vitales para evitar problemas futuros.