En el Congreso Mundial de Arquitectos UIA 2026, celebrado en Barcelona, el Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla-La Mancha (COACM) presentó un poderoso exponente del diálogo entre patrimonio y arquitectura contemporánea. El evento sirvió como plataforma para que este colectivo compartiera su documental «Entre patrimonio y arquitectura. Tres años de reflexión desde Castilla-La Mancha», obra de Leonor Martín Taibo. Este material visual sirvió como catalizador de un debate esencial sobre la conservación del patrimonio arquitectónico.
Elena Guijarro, decana del COACM, moderó una mesa redonda que atrajo a figuras destacadas del sector, como Manuel de Miguel, director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Alcalá, y Juan Antonio Ortiz Orueta, presidente de la Fundación DOCOMOMO Ibérico. Las discusiones abordaron los desafíos contemporáneos que enfrenta la protección del patrimonio, explorando conclusiones derivadas de jornadas de patrimonio realizadas en diversas ciudades de la región.
Guijarro defendió con vigor el rol fundamental de los arquitectos en la gestión del patrimonio, subrayando la necesidad de que estos profesionales asuman un papel más activo en su intervención y defensa. El viaje visual propuesto por el documental abarcó desde Toledo hasta Cuenca y Sigüenza, ampliando la conversación para incluir la reutilización y adaptación de estructuras existentes.
En medio del intercambio de ideas, Ortiz Orueta subrayó que la conservación del patrimonio no debe ser sinónimo de estancamiento, sino una invitación a integrar estos elementos en la vida urbana, permitiendo que cobren nuevos significados y usos. Insistió en la importancia de acercar la arquitectura contemporánea a la sociedad para forjar un profundo vínculo con el legado arquitectónico.
Por su parte, Manuel de Miguel invitó a una reflexión sobre el significado del patrimonio, argumentando que un edificio solo entra en esta categoría cuando es reconocido tanto por expertos como por la comunidad en general. Resaltó que proteger el patrimonio no solo depende de regulaciones estrictas, sino de la capacidad de comunicar su valor e importancia a la ciudadanía.
El evento incluyó también una exposición de ocho obras arquitectónicas destacadas de Castilla-La Mancha, como las Escaleras Mecánicas de Recaredo y el Teatro Auditorio Buero Vallejo. Estas creaciones ilustraron el vibrante diálogo entre teoría y práctica, enriqueciendo la comprensión de la diversidad patrimonial regional.
Con su participación en el Congreso, el COACM logró llevar una voz local a una audiencia global, enfatizando que la preservación del patrimonio es una tarea que requiere conocimiento, pericia arquitectónica y, sobre todo, una sociedad comprometida con su futuro. Esta representación internacional subraya la importancia de valorar y reconocer aquellos elementos que, por su significancia, merecen ser transmitidos a futuras generaciones.









