En la feroz competencia por la audiencia televisiva española, las tardes se han convertido en el nuevo campo de batalla entre los principales canales de televisión, con Antena 3 y Telecinco en el punto de mira debido a sus recientes y destacadas apuestas: ‘Y ahora Sonsoles’ y ‘TardeAR’. La guerra por captar la mayor cantidad de público no se queda solo en los formatos de los programas, sino que también se juega con los fichajes de colaboradores de renombre.
Ana Rosa Quintana y Sonsoles Ónega emergen como las destacadas figuras de esta competición vespertina, encabezando una lucha que destaca por su intensidad y por la constante fluctuación de los índices de audiencia. A lo largo de la historia televisiva, la competición por el liderazgo en las audiencias ha sido una constante, pero la llegada del streaming ha aportado un nuevo desafío que ambas cadenas enfrentan con estrategias adaptadas a los nuevos tiempos.
La tensión entre Ana Rosa Quintana y Sonsoles Ónega no es más que el capítulo más reciente de una larga serie de rivalidades televisivas, que tiene precedentes en las batallas entre figuras como María Teresa Campos y la propia Ana Rosa, o Ana Rosa contra Susanna Griso en las mañanas. Ahora, con Ana Rosa trasladada a la tarde, Sonsoles se presenta como su principal rival, aunque ambas comparten el horizonte con otras ofertas televisivas, como es el caso de la ficción ‘La Promesa’ de TVE, la cual en ocasiones lidera la audiencia en este horario.
La estrategia de fichar a colaboradores con tirón mediático se ha demostrado clave en este enfrentamiento por captar espectadores. Ana Rosa Quintana, en particular, ha causado un gran revuelo con su más reciente incorporación al equipo de colaboradores, una movida que ha incendiado las redes y que demuestra que en esta guerra por la audiencia, todos los elementos cuentan para atraer la atracción de los espectadores. En la continua rivalidad de las ondas, las estrategias y los nombres propios se erigen como piezas fundamentales en el ajedrez televisivo español.