A medida que avanzado febrero, España se encuentra en la antesala de un notable cambio climático que podría modificar de forma significativa las condiciones meteorológicas del país. Las temperaturas han permanecido bajas, reflejando una continuidad del clima moderado que se ha observado desde el comienzo del año. Sin embargo, la gran incógnita está en cómo se comportará el clima en marzo.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha emitido un pronóstico que apunta a un inicio de marzo marcado por un aumento de la humedad en comparación con el tiempo seco que ha predominado. Esta humedad podría no ser un simple fenómeno aislado, sino el preludio de lluvias abundantes, lo que representaría una desviación considerable respecto a las condiciones meteorológicas habituales.
Estudios recientes han comenzado a explorar la relación entre el dolor crónico en las articulaciones, como el de rodilla, y los cambios en el tiempo climático. Investigaciones en curso buscan además prever la posibilidad de eventos climáticos extremos, como huracanes, en un esfuerzo por fortalecer la prevención y la respuesta ante situaciones adversas.
La AEMET también sugiere que la próxima semana podría presentar temperaturas superiores al promedio, especialmente en el centro y norte de la península. Este aumento es poco habitual para la época del año, lo que podría alterar los patrones climáticos establecidos. Las regiones del norte, el interior de Galicia y algunas áreas de Castilla y León verán temperaturas que superan lo esperado, mientras que Andalucía se prepara para una semana más húmeda de lo normal.
En contraste, el este de la península y las Islas Baleares experimentarán un incremento en las temperaturas, aunque de forma más moderada. Canarias, con su clima característicamente variable, mantendrá un comportamiento más estable en los primeros días de marzo.
La lluvia, por su parte, será un elemento clave en los próximos días, afectando especialmente al suroeste, centro y este del país. Regiones como Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha y la Comunidad Valenciana se preparan para un aumento de las precipitaciones, contrastando con el clima en otras partes de España.
Este panorama climatológico plantea un futuro cercano en el que la variabilidad del clima se hará palpable en diversas regiones, preparando el terreno para un mes de marzo que, a todas luces, promete ser un periodo de significativas fluctuaciones meteorológicas.