Ablación de miomas por radiofrecuencia en Ciudad Real
Ciudad Real, 16 febrero de 2026
La ablación de miomas por radiofrecuencia se ha convertido en una de las técnicas más innovadoras en el campo de la ginecología en el Hospital General Universitario de Ciudad Real, parte del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha. Este procedimiento mínimamente invasivo ha generado un notable grado de satisfacción entre las pacientes que han sido tratadas en este centro.
Un equipo de profesionales del servicio, incluyendo a las ginecólogas María del Carmen Martín-Albo y Cristina Morata Verdugo, ha llevado a cabo una evaluación de la percepción de las pacientes sometidas a esta técnica durante los últimos tres años. Los resultados son alentadores, mostrando una satisfacción media de 8,8 a los tres meses, 9,5 a los seis meses y 9,8 al año posterior a la intervención.
Los miomas uterinos son tumores benignos que se desarrollan en el músculo liso del útero. Factores como la predisposición genética, la edad reproductiva, la menarquia temprana, la nuliparidad, la exposición a estrógenos y el déficit de vitamina D pueden contribuir a su aparición. Sin embargo, se estima que aproximadamente la mitad de las mujeres con miomas no presentan síntomas y no requieren intervención.
Según explican los doctores María del Carmen Martín-Albo y Antonio Sánchez, en casos donde hay síntomas como sangrado menstrual abundante, dolor pélvico o problemas reproductivos, se evalúan diversas opciones de tratamiento médico, que pueden incluir antiinflamatorios, ácido tranexámico, y métodos hormonales.
Cuando los tratamientos médicos no son efectivos o en ciertos casos clínicos, se considera recurrir a opciones quirúrgicas o técnicas mínimamente invasivas. La ablación de miomas por radiofrecuencia se destaca entre estas alternativas. Este procedimiento consiste en aplicar energía térmica dentro del mioma a través de una sonda que emite ondas electromagnéticas de 450-500 kHz, alcanzando temperaturas de 80-100 °C. Esta energía provoca una necrosis coagulativa controlada del tejido, inactivando el mioma y permitiendo que, con el tiempo, tanto su tamaño como los síntomas asociados disminuyan.
Se realiza mediante un abordaje vaginal y con control ecográfico, lo que garantiza un procedimiento preciso, mínimamente invasivo y con una recuperación rápida, preservando el útero. Además, se lleva a cabo en un régimen de cirugía mayor ambulatoria, permitiendo a las pacientes regresar a casa pocas horas después de la intervención.
Sin embargo, no todos los casos son adecuados para este tratamiento. La Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) clasifica los miomas de 0 a 8 según su localización y extensión, y la ablación es especialmente recomendada para ciertos tipos.
Con base en la elevada satisfacción de las pacientes y los resultados clínicos positivos, esta técnica se establece como una opción terapéutica eficaz, segura y prometedora para el tratamiento de los miomas uterinos.
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