Este jueves, una patrullera de la Marina Real de Marruecos encalló en aguas cercanas a Melilla, un incidente que ha generado una notable alerta en ambos lados de la frontera. El suceso tuvo lugar alrededor de las 10:30 horas en el Dique Sur, una zona que marca la División entre Melilla y el puerto de Nador, ocasionando una rápida respuesta de las autoridades marroquíes y españolas.
Inmediatamente después del percance, se activaron las operaciones de rescate. Equipos marroquíes acudieron al lugar con el objetivo de remolcar la embarcación, mientras que Salvamento Marítimo y la Autoridad Portuaria de Melilla se mantuvieron en estado de alerta para ofrecer asistencia. La situación requirió la intervención de varias patrulleras marroquíes, además de los prácticos del puerto de Nador, que se vieron obligados a suspender temporalmente sus actividades debido al incidente.
El encallamiento tuvo un impacto directo en la navegación en la zona, afectando incluso a un ferry de pasajeros que se dirigía desde Sète, Francia. Este barco, de la compañía GNV, se vio forzado a anclar a varias millas de distancia del puerto de Nador mientras se resolvía la situación.
A pesar del incidente, las autoridades de Melilla aseguraron que su puerto continuaría operativo y disponible para cualquier intervención necesaria. También se prepararon para desplegar barreras en caso de que se produjera un derrame de combustible, aunque hasta ahora no se han reportado problemas ambientales relacionados con el accidente.
La coordinación de las labores de rescate recayó sobre el capitán marítimo de Melilla, quien estableció una relación fluida con las autoridades de ambos países para gestionar la situación. La presencia de dignatarios de Melilla en el lugar subrayó la importancia de un enfoque colaborativo para manejar este tipo de circunstancias en aguas compartidas.
Este incidente recuerda a otros sucesos similares en la misma región, como el ocurrido en 2007, cuando un transbordador también encalló cerca del Dique Sur, obligando a evacuar a los pasajeros. Este tipo de eventos pone de manifiesto los desafíos de la navegación en aguas estratégicas y resalta la necesidad de seguir avanzando en la cooperación entre España y Marruecos para mantener la seguridad marítima en la región.