En una impresionante manifestación de eficacia policial, la Guardia Civil española ha dado un duro golpe al tráfico de drogas sintéticas, culminando en la detención de diez individuos involucrados en el funcionamiento de un avanzado «laboratorio itinerante» de metanfetaminas, ubicado en la región de Catalunya. Este laboratorio, uregable por su capacidad y sofisticación, ha sido uno de los más completos descubiertos hasta la fecha en España.
La operación, apodada “Heisenberg VI-Cabarna”, se extendió a través de varias comunidades, abarcando Cantabria, País Vasco, León y Catalunya, y culminó en la detención de cuatro personas en Bizkaia, cuatro en Barcelona, y dos en León. Las fuerzas de seguridad se incautaron de una monumental cantidad de sustancias ilegales, entre las que se incluyeron 790 litros de metanfetamina en diversos estados de solidificación y cristalización, 70 kilos de metanfetamina en su forma de cristal más pura y alrededor de dos toneladas de precursores químicos necesarios para la producción de estas drogas sintéticas.
La revelación de estos hallazgos se realizó durante una rueda de prensa efectuada en el Cuartel de Sansomendi de Gasteiz. El operativo fue detalladamente descrito por las delegadas del Gobierno en el País Vasco y Cantabria, Marisol Garmendia y Eugenia Gómez, respectivamente, quienes estuvieron acompañadas por el general José Antonio Mingorance y los directores de las unidades de investigación de la Guardia Civil en ambas comunidades.
Destacando la trascendencia de estos decomisos, Eugenia Gómez resaltó la incautación de metanfetamina como una de las más cuantiosas y significativas de España en los últimos tiempos. El laboratorio no solo era avanzado en cuanto a sus métodos de producción, sino que poseía la capacidad de cambiar de ubicación rápidamente, complicando así su detección e intervención.
Las sustancias clave incautadas, que incluyen 60 litros entre Piperonyl Methyl Ketone (PMK) y Fenil Metal Propanona (BMK – P2P), revelan un preocupante nivel de ingenio por parte de los criminales para sintetizar estupefacientes cada vez más potentes y en mayores cantidades. Estos precursores son vitales para la fabricación de anfetaminas, y su descubrimiento es un testimonio de la complejidad de las redes de tráfico de drogas a las que se enfrentan hoy día las fuerzas de seguridad.
Este operativo no solo subraya la continua amenaza que representan las drogas sintéticas para la salud y seguridad pública, sino que también demuestra la determinación y sofisticación de las operaciones de la Guardia Civil para combatir el narcotráfico en España. Con la desarticulación de este laboratorio, se ha dado un golpe significativo a la distribución de drogas sintéticas en el país y, potencialmente, en la región más amplia.