La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha anunciado que todas las comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular (PP) presentarán un recurso de inconstitucionalidad contra la recién aprobada ley de amnistía. Esta decisión se toma en un movimiento coordinado bajo el liderazgo de Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP, en respuesta a lo que consideran una legislación que podría poner en peligro el principio de igualdad ante la ley en España. Según Ayuso, esta medida es una clara manifestación de su rechazo a lo que perciben como una manipulación política y judicial para beneficiar a individuos involucrados en el independentismo catalán.
La aprobación de la ley de amnistía ha incitado un amplio debate en el panorama político español. El PP critica la ley argumentando que establece un precedente perjudicial que podría favorecer a determinados líderes políticos y comunidades autónomas sobre el resto de la ciudadanía española. Esta situación ha intensificado la división política en el país, evidenciando las profundas discrepancias entre el gobierno central y las comunidades autónomas dirigidas por el PP.
No solo el PP ha expresado su descontento con la ley de amnistía; partidos como Ciudadanos y Vox también han criticado vehementemente la legislación, describiéndola como una traición a los valores democráticos del país y a las víctimas del movimiento independentista en Cataluña. En contraposición, partidos como Esquerra Republicana y Junts por Cataluña defienden la amnistía como un paso esencial hacia la reconciliación y la paz social en la región.
La polémica ley ha despertado interés no solo a nivel nacional, sino también internacional, con observadores y acdemicos dentro de la Unión Europea y otros entornos internacionales atentos a las repercusiones que pueda tener para la estabilidad política de España. La forma en que el gobierno español maneje este asunto podría tener consecuencias significativas para su reputación en el ámbito internacional, así como para la cohesión nacional.